La historia muestra que  no pocos tiranos cuando envejecen en el poder y se hallan en su etapa final suavizan un poco su satrapía para  mejorar la imagen  que de él pueda quedar en la población.  Pero el general Raúl Castro detesta a ese tipo de déspotas que sufren seniles pruritos de  conciencia, tal y  como lo detestaba su hermano Fidel, quien mostró su crueldad hasta que dejó de respirar.

Hoy, cuando azota a los cubanos una profunda crisis socioeconómica derivada de la inviabilidad del sistema comunista y la devastación en Venezuela, el casi nonagenario dictador en vez de aflojar la mano arrecia la represión.

EL Gulag Castrista del Caribe

El presidio político, o sea, el Gulag castrista del Caribe, es expresión de ello, sigue empeorando. El 7 de agosto de 2019  en Guantánamo fue condenado a un año de cárcel el abogado y periodista independiente Roberto Jesús Quiñones Haces (61 años) por cubrir un juicio contra los religiosos Jorge Rigal y Ayda Expósito por no enviar sus hijos a la escuela estatal y educarlos en el hogar.

Quiñones Haces al ser arrestado recibió una paliza, pero la jueza del caso no solo exoneró de culpa a los esbirros agresores, porque según ella estaban “en pleno derecho del cumplimiento de su deber”, sino que le aplicó al agredido el artículo 8 del Código Penal por su “intransigencia” al arresto. Increíble

“La sanción sería en un campamento de trabajo forzado, a mí tendrán que llevarme para la prisión porque no le voy a trabajar a ellos”, expresó Quiñones al diario independiente 14yMedio.

El Secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo,  ya había denunciado su arresto en una entrevista con Diario de Cuba. “Nos preocupa la detención de Roberto Quiñones (…) hablamos de un Gobierno que ha denegado las libertades más básicas al pueblo cubano”, dijo Pompeo. Luego el Departamento de Estado de EE.UU. denunció oficialmente la condena dictada por la dictadura cubana.

Son 128  los presos políticos, todos condenados como presos comunes

Seis días antes,  el 1 de agosto de 2019, Cuban Prisoners Defenders  (CPD), organización vinculada a UNPACU,  informó que en Cuba hay 127 prisioneros de conciencia, cifra que con la condena a Quiñones Haces se elevó a 128. De ellos, 18 llevan en prisión un promedio de 19 años y tres meses.

La cantidad de prisioneros de conciencia es más alta pero resulta muy difícil precisar la cuantía exacta por cuanto los opositores siempre son sentenciados con cargos de supuestos delitos comunes fabricados por la policía.

Son condenados por “antisociales”, “desacato”, “atentado” y sobre todo por “peligrosidad social  predelictiva”, una figura jurídica de origen nazi. En la Alemania hitleriana era aplicada a judíos y personas no fascistas que eran enviados por decenas de miles a los campos de concentración. En Cuba los Castro aplican la “peligrosidad” a opositores y críticos de la dictadura. Miles de personas son enviadas a la cárcel sin haber cometido delito alguno.

Palizas periódicas, humillaciones y negación de asistencia médica

Es política sistemática del Gulag castrista que los prisioneros políticos reciban palizas periódicas, o sus carceleros, o de presos comunes a los que les prometen reducirles sus condenas si lo hacen. Y son trasladados a prisiones muy alejadas de sus familias, o se les niega la asistencia médica.

El 11 de junio de 2019 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), con sede en Washington, otorgó medidas de protección cautelares a los presos  políticos cubanos Josiel Guía Piloto,  Iván Amaro Hidalgo y Jesús Alfredo Pérez Rivas, que han sufrido abusos graves en las cárceles.

La madre de Guía Piloto denunció que su hijo sufrió un colapso pulmonar debido a una golpiza salvaje que le dieron los guardias de la prisión porque se negó a usar el uniforme que dan a los reclusos. Luego de la paliza fue trasladado a la prisión de alta seguridad Taco Taco, en Artemisa.

Amaro Hidalgo fue brutalmente golpeado y sufre torturas psicológicas periódicas en la prisión de Agüica. Y Pérez Rivas ha sido víctima de violencia física y mental en la prisión de trabajos forzados de Copa, Santa Clara. Recientemente tuvo una seria infección urinaria grave por falta de tratamiento médico.

Hay más prisioneros de conciencia, pero anónimos

En Cuba hay muchos más presos por motivos políticos de los que figuran como tales. Han sido encarcelados por ser incómodos críticos de la dictadura, pero no pertenecen a ninguna organización política. Contra ellos el régimen se ensaña. Antes de meterlos en prisión son despedidos de sus puestos de trabajo estatales, o les niegan las licencias de cuentapropistas. Son expulsados del sistema laboral a no ser que vuelvan a “defender la revolución”.

Al quedarse sin sustento algunos vuelven a “abrazar”  la revolución para recuperar su puesto de trabajo. Hay casos en que ante la brutal presión de la dictadura  aceptan servir como colaboradores del régimen. Pero la abrumadora mayoría sigue firme en su rechazo a la dictadura. Casi todos terminan tras las rejas.

Cuban Prisioners Defenders  afirma que en Cuba hay miles de esos prisioneros de conciencia que no figuran como tales. Por no estar afiliados a organizaciones políticas, ni ser periodistas independientes, no tienen acceso a los mecanismos mediáticos que esas entidades opositoras  activan cuando sus miembros son encarcelados.

 ‘No vamos a dejar que en Cuba pase lo que en Venezuela’

Como parte del incremento de la represión la dictadura ha lanzado una arremetida contra la prensa independiente. Además del caso de Quiñones Haces,  otros periodistas han sido detenidos, y amenazados con la cárcel, y hasta con desaparecerlos físicamente.

Al escritor y periodista Luis Cino,  colaborador de Cubanet, el 6 de agosto de 2019  dos esbirros de la Seguridad del Estado lo amenazaron. Contó Cino que un capitán que dijo llamarse Jorge le comunicó que no podían seguir tolerando el periodismo independiente, lo cual remató con una frase lapidaria:   “No vamos a dejar que en Cuba pase lo que en Venezuela'”.

También el 31 de julio de 2019  agentes represivos arrestaron a Jesús Jank Curbelo, reportero del medio independiente Periodismo de Barrio, y a una fotorreportera que se encontraban haciendo entrevistas en Holguín. Después de amenazarlos y borrarles sus archivos digitales, los expulsaron de esa provincia. Reporteros sin Fronteras mantiene a Cuba en el puesto 168 entre los 180 países que integran el ranking mundial de la Libertad de Prensa en 2019

‘Te vamos a matar,  y no pasa nada…’

En tanto, el opositor Benito Fojaco denunció el 19 de junio de 2019 que fue arrestado y amenazado de muerte por agentes del MININT en Cienfuegos. “Me empujaron contra la puerta y me metieron a empujones dentro del carro”.  Relató que al ser golpeado y arrestado dijo: “Yo no soy un delincuente, soy un defensor de los derechos humanos’”. Y un esbirro que se identificó como Raúl le advirtió: “Te podemos matar y no pasa nada. Te vamos a matar y no pasa nada”. Fueron palabras textuales, enfatizó Fojaco.

Vidrio molido para poner en la comida de un preso político

Los opositores cautivos en el Gulag castrista sufren doblemente, por el encierro injusto y porque son golpeados, humillados, torturados, y también corren el riesgo de ser asesinados y que parezca un “accidente” o una riña personal con otro recluso.

Un ejemplo es el del preso político Mitzael Díaz Paseiro, condenado por “peligrosidad”. El 9 de abril de 2019 la esposa de Paseiro,  Arianna López Roque,  supo, y denunció,  que el régimen quiere asesinar a su esposo. Dijo que el MININT está usando a un preso llamado Lester González para que a cambio de reducirle la sentencia mate a Paseiro, primeramente con el uso de un arma blanca y si no lo logra entonces que le ponga vidrio molido en su comida. Adriana  responsabilizó al gobierno de lo que le pueda pasarle a su esposo en la prisión “La Pendiente”, en Villa Clara.

Otro cargo fabricado muy común para nutrir el Gulag es el de “desobediencia” A principios de 2019, Eider Frómeta, activista de la UNPACU, fue sancionado a un año de prisión por  “desobediente”,  cuando realmente fue encarcelado por hacer campaña para votar “No” en el plebiscito sobre la nueva Constitución, realizado en febrero. Con similares cargos de delitos comunes fabricados hoy están en prisión más de 50 activistas de la UNPACU.

Ensañamiento contra mujeres patriotas

En la lucha contra la tiranía castrista hay un admirable protagonismo de valientes mujeres, muchas de ellas nucleadas en las Damas de Blanco, organización surgida en abril de 2003 tras la llamada Primavera Negra. Desde hace más de tres años, cada domingo ellas salen pacíficamente por las calles y son empujadas, golpeadas y arrestadas. Hay videos y fotos de mujeres ya mayores arrastradas por el piso por mujeres policías –feroces esbirros—que han dado la vuelta al mundo.

Actualmente hay cuatro Damas de Blanco  en prisión. Hasta el 9 de agosto eran 5 pero se agravó seriamente la salud de Xiomara Cruz Miranda, internada en terapia intensiva en el hospital La Covadonga, en La Habana, y la dictadura le concedió una licencia extrapenal.

Las cuatro encarceladas son Yolanda Santana, Marta Sánchez,  Aimara Nieto Muñoz y Nieves Matamoros. A Aimara, que estaba presa sin juicio desde mayo de 2018,  el Tribunal Municipal de Boyeros el 26 de abril 2019 le confirmó la sentencia de 4 años de por “atentado” y “daños”.

Muertos 346 reclusos en prisión

Por otra parte, la CPD  ha registrado la muerte de 346 reclusos por no recibir atención médica, o por negligencia. A ellos se suman en las cárceles 156 suicidios inducidos o presuntos, así como otras 202 defunciones por ahogamiento, deshidratación,  y también o víctimas de minas terrestres que explotaron mientras trataban de irse del país. Otros 294 reclusos han muertos en prisión por otras razones.

Pero hay más, la cifra de víctimas fatales causadas por el castrismo es muy superior si se incluyen los cubanos muertos en las guerras en Africa,  algo de lo que no hay datos confiables. Estudiosos del tema  calculan que en esas guerras murieron más de 5,000 cubanos.

Y vale agregar que en el Gulag castrista han muerto 13 prisioneros de conciencia en huelgas de hambre,  documentados por Archivo Cuba.Como son  héroes de la patria es justo repetir sus nombres  una y otra vez: Roberto López Chávez (1966) Luis Álvarez Ríos (1967), Francisco Aguirre Vidarrueta (1967), Carmelo Cuadra (1969), Pedro Luis Boitel (1972) Olegario Charlot Spileta (1973),  Enrique García Cuevas (1973) Reinaldo Cordero Izquierdo (1975),  José Barrios Pedré (1977), Santiago Roche Valle (1985), Nicolás González Regueiro(1992),  Orlando Zapata Tamayo (2010) y  Wilman Villar Mendoza (2012).

Los Castro mataron más del doble de personas que Pinochet

El 6 de agosto de 2019  Archivo Cuba estimó en 7,899 las muertes documentadas atribuibles al régimen dictatorial cubano desde el 1 de enero de 1959 al 31 de diciembre de 2018. Ello arroja un promedio de más de una muerte cada tres días durante 60 años.

En una actualización de reportes anteriores,  dicha entidad cifró en 3,084 las muertes por fusilamiento ante un paredón, y otras 1,069  ejecuciones extrajudiciales,  así como otras 155 ejecuciones documentadas de personas que intentaban salir de Cuba. Y otros 852 cubanos están registrados  como desaparecidos al hacerse a  la mar para escapar de la isla.

O sea, la dictadura cubana ha asesinado directamente por motivos políticos a 4,308 ciudadanos. Y  si se suman los 852 desaparecidos, el total de víctimas fatales directas de la dictadura llega a 5,160 personas. A ese saldo criminal habrá que añadir los asesinatos cometidos por las fuerzas de ocupación cubanas en Venezuela.

La inmensa mayoría de los fusilamientos y ejecuciones extrajudiciales tuvieron lugar en los primeros 6 años de la “revolución”, hasta terminarse en 1966 lo que Castro I denominó “Limpia del Escambray”  y “Lucha contra Bandidos”,  en que fueron ejecutados a mansalva centenares de anticastristas tomados prisioneros, sin juicio. Por tanto, el comandante mató anualmente a 860 personas como promedio, mucho más que Pinochet.

El informe de 60 páginas que hizo la comisión estatal que investigó en Chile el período pinochetista (publicado en agosto de 2011) certificó  3,065 muertos y desaparecidos. O sea, en Chile hubo 2,095 víctimas menos que las causadas por los Castro, que gozan de la ventaja de que no son tratados como dictadores por casi ningún gobierno ni medio de comunicación del mundo.

De manera que en materia de crueldad, los Castro no se alejan demasiado del “Período de Terror” en la Revolución Francesa,  el nazismo, las tiranías de Lenin, Stalin, Mao Tse Tung, u otras satrapías de Medio Oriente, Asia y Africa.

Cuba tiene la mayor población penal de todo el mundo

El 14 de marzo de 2019 el Institute for Criminal Policy Research (ICPR), con sede en Londres,  y la Cuban Prisoners Defenders revelaron que Cuba tiene la mayor población penal del mundo en proporción a su población. Tiene 950 presos por cada 100,000 mil habitantes. De acuerdo con ambas fuentes, a Cuba le siguen EE.UU con 655 reclusos por cada 100,000 habitantes; El Salvador, 604, Turkmenistán, 552; Islas Vírgenes, 542, y Tailandia, 526.

Ya el 2 de junio de 2016 el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) había reportado que Cuba era el país con mayor proporción de presos en América Latina. También el Comité Internacional de la Cruz Roja  informó  que después de El Salvador, Cuba es el país de América Central y el Caribe con la tasa más alta de hacinamiento en las cárceles.

Vale destacar que cuando los Castro asaltaron el poder en 1959 Cuba tenía 14 prisiones, y hoy pasan de 200, según la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN). Esa entidad y otras estiman que hay en la isla entre 60,000 y 70,000 reclusos, incluyendo presos comunes y de conciencia.

De manera que en proporción a su población Cuba  es el país que cuenta con más ciudadanos privados de libertad en todo el mundo. ¡Gracias Fidel y Raúl!

Reporte especial de Roberto Álvarez Quiñones