Conflictometro Junio 2021

SUMARIO

  • Más de 8 protestas diarias se produjeron en el mes de junio en toda la isla.
  • En junio hubo en Cuba 249 protestas públicas. De ellas 116 (47 %) estuvieron relacionadas con derechos políticos y civiles, y las restantes 133 (53 %) estuvieron vinculadas a la exigencia de derechos económicos, sociales y culturales.
  • Por primera vez las protestas por derechos económicos y sociales superaron a las protestas políticas.
  • A pesar del arresto domiciliario y encarcelamiento de activistas, la expansión de la pandemia del Covid, las largas colas por la escasez  de productos elementales y los toques de queda, las protestas aumentaron un 8% con relación al mes de  mayo (de 231 en mayo pasaron a 249 en junio).
  • En 10 meses, desde septiembre (en que solo hubo 42) hasta junio ( 249) se han acumulado 1,525 protestas en toda la isla.
  • Las protestas mensuales se han quintuplicado en menos de un año.
  • El 39% (97) de las protestas fueron en rechazo directo a la represión.
  • Por primera vez se extienden por toda la isla protestas por el colapso del sistema de salud (46).

 

MANIFESTACIONES PÚBLICAS DE PROTESTA

TOTAL Por motivos económicos y sociales

Por motivos politicos y civiles

2021

Junio

249 133

116

Mayo

231 86

145

Abril

203 47

156

Marzo

184 38

146

Febrero

159 48

111

Enero

137 58

79

2020

Diciembre

122 26

96

Noviembre

110 19

91

Octubre

88 33

55

Septiembre

42 16

26

Las protestas aumentaron pese a circunstancias adversas

En junio se produjeron 249 protestas lo que significó un ligero aumento (8%) en comparación con mayo (231).  Estas cifras son realmente llamativas teniendo en consideración que en el mes de junio se combinaron una ola represiva como no se veía hacía mucho tiempo, las peores cifras de la pandemia de Covid-19, la escasez total que obliga a dedicar todo el tiempo a las colas como medio de supervivencia y los toques de queda en las ciudades.

A ello se suma el hecho de que los principales activistas políticos están encarcelados, detenidos o en prisión domiciliaria con guardia permanente en la puerta de sus domicilios.

No logran sofocar la rebeldía

Las redadas, detenciones y encarcelamiento de activistas, así como la inmovilización en sus domicilios con patrullas de policías no han disminuido sustantivamente las protestas políticas al tiempo que suben aún más las protestas por motivos económicos, sociales y culturales.

No hay “salud para todos” sino para unos pocos

Se desmorona otro pilar esencial del capital simbólico: no hay “salud para todos” sino para unos pocos.

Las protestas contra el estado de los hospitales, los centros de confinamiento obligatorio y la ausencia total de fármacos básicos –desde aspirinas hasta antibióticos– ponen fin al mito de los servicios de salud cubanos. La desigualdad es brutal en esta área. Los hospitales especiales de la cúpula militar y política no carecen de nada –ni siquiera de vacunas extranjeras contra el Covid– mientras la población acude a centros insalubres donde hay ratas y cucarachas, pero no medicamentos y la usan como conejillo de indias para ensayar candidatos vacunales que no han sido validados siquiera dentro de la isla.

Según algunos expertos, cierto porcentaje de la población, en especial personas mayores de 40 años todavía soportaban todas las penurias de la escasez y las faltas de libertades civiles y políticas porque contaban con un “buen sistema de salud pública”. La propaganda de Cuba como potencia médica había calado en los huesos. Sin embargo, este mes con 46 protestas en toda la isla ha comenzado el desplome del último mito que le quedaba a la “Revolución Cubana”.

Frente al despliegue represivo crece la creatividad contestataria

Se expanden nuevas formas de protesta.  Durante los apagones aparecen pintadas en bancos de parques en Santiago de Cuba. El Movimiento 27N convoca a usar una cinta de luto en el brazo como protesta por los presos políticos. Se despliegan carteles de denuncia de alta calidad gráfica en las redes.  Se manifiestan indomables las protestas en la plaza digital a pesar del “patrullaje digital” de ciberclarias (troles) y la represión a quienes protestan o critican en ese terreno virtual. Mientras que grupos ciudadanos, entre los que se destacan las mujeres, escenifican mini explosiones sociales como toques de cazuelas y bloqueos de avenidas principales.

Los apagones se convierten en escenarios para manifestaciones de protesta: cacerolazos en Holguín y pintadas en bancos de un parque de Santiago de Cuba

Aumentan las protestas individuales

Con las restricciones de movimiento y los toques de queda aumentan las protestas individuales de diferentes sectores de la sociedad.   Por citar solo algunos ejemplos: las declaraciones de Fernando Gálvez, sacerdote de Camagüey; el doctor Alexander Pupo, de Holguín y la poeta Katherine Bisquet.

Explosiones espontáneas y nuevas estrategias de la sociedad civil

Aumentan estallidos espontáneos como la de las cubanas que bloquearon el tráfico en la Calzada del Cerro.  Vecinos de Centro Habana, de El Vedado o del pueblo Henequén en el municipio de Mariel  se enfrentan a la violencia policial ante arrestos y golpizas injustas.  Por otro lado, se suman acciones organizadas  como la campaña que llevó a cabo el Movimiento 27N #EnCubaSíHayPresosPolíticos, la demanda ante Villa Marista (Seguridad del Estado) por los derechos del artista Hamlet Lavastida o la campaña en Twitter #ProhibidoOlvidar en referencia a los presos de la protesta de la calle Obispo.

Ante la represión y el llamado de algunos activistas a salir a la calle, el artista Luis Manuel Otero Alcántara, del Movimiento San Isidro expresó que: “Hay que buscar nuevas maneras, nuevas formas en las que el régimen no tenga espacio [de maniobra]” . La nueva sociedad civil está madurando y busca nuevas estrategias para lograr sus demandas.

Fracasan este mes las tácticas diversionistas

Las autoridades intentaron desviar la atención del público y de la prensa internacional con distracciones temáticas (anuncio de un inopinado cambio de moneda) para ahogar los titulares referidos al desastre nacional, la represión, las acusaciones en la Unión Europea y la creciente rebelión.

La mujer cubana se pone a la vanguardia de la creciente insumisión nacional

Este mes se ha hecho aún más palpable el papel excepcional de las mujeres en este movimiento de rebeldía e insumisión nacionales. Las mujeres se hacen presente en la primera línea de las protestas callejeras, en campañas de okupas de locales vacíos para convertirlos en viviendas provisionales, en las protestas contra el abandono del sistema de salud, el desabastecimiento de alimentos y fármacos, la resistencia cultural de los artistas, las protestas en las redes, los cacerolazos y pintada de consignas en espacios públicos aprovechando la penumbra del apagón.

Conclusión

La cúpula militar cubana sigue sin entender nada. La Cuba 2021 no es la misma que ellos sometieron en 1961. Siguen presos mentales de los manuales de la KGB y la Stassi. Buscan “organizaciones” que penetrar, “cabecillas” que liquidar, “ideologías” que reprimir. Lope de Vega se los hubiera explicado: “Es Fuenteovejuna, señor Comendador“.

El origen de la ingobernabilidad no es la CIA ni la oposición sino el obsoleto, improductivo, excluyente, represivo régimen de gobernanza que agoniza entre coletazos letales.


Etiquetas más usadas del mes

#EnCubaSíHayPresosPolíticos
#NoMasSilencio
#FreeHamletLavastida
#LiberenALosDeObispo
#SiTeMetesConHamletTeMetesConmigo
#ProhibidoOlvidar
#ElCambioEsYa
#SosCuba


METODOLOGÍA DEL OCC ¿A QUÉ LLAMAMOS MANIFESTACIÓN PÚBLICA?

Son todas aquellas acciones, de muy diversa índole, que expresan de forma pública, sea de manera individual o colectiva, el rechazo ciudadano a disposiciones oficiales, instituciones o autoridades.

Ese rechazo y crítica pública puede ser expresión de protestas por temas políticos y de derechos ciudadanos o vincularse de forma directa a demandas populares en cuestiones sociales, económicas y culturales como son los problemas de vivienda, agua, alimentación, transporte y censura artística o intelectual.

Dichas manifestaciones pueden tomar la forma de protestas callejeras, pintadas de muros, colgar carteles, corear consignas, negarse en público a cumplir órdenes policiales o administrativas, realizar una marcha, procesión, sentada o misa no autorizada, distribuir volantes, hackear sitios oficiales o crear otros falsos, repartir publicaciones impresas o digitales prohibidas, distribuir memes y chistes satíricos de las políticas gubernamentales y muchos otros más.