Ofensiva contra el transporte privado: El tiro por la culata

Las autoridades intentarán revertir el contexto actual y reincorporar a los cerca de 10 mil operadores independientes que el pasado 7 de diciembre “colgaron los guantes” en la capital.


Tan silenciosas como el propio “Trancón”, las autoridades han tenido que pactar con los boteros una flexibilización del experimento del transporte.

Según un funcionario del Ministerio del Transporte (bajo anonimato), el paso atrás de las autoridades intenta revertir el contexto actual y reincorporar a los cerca de 10 mil operadores independientes que el pasado 7 de diciembre “colgaron los guantes” en la capital. “

«La orden era que no podía quedar títere con cabeza, llevar a todo el mundo contra la pared para que tuvieran que enrutarse. (…)Después del 20 de diciembre una contraorden nos puso a pasarles la mano, porque el efecto no fue el esperado y la situación se complejizó».

Desde el anuncio de las medidas, el 28 de octubre, hasta su puesta en marcha el 7 de diciembre, apenas 217 boteros se habían plegado a la variante estatal Taxis en Ruta, alternativa que no ha logrado reclutar a más de 600.

De pronto miles de boteros pasaron al mercado informal afectando las arcas gubernamentales, que recaudaban unos 10 millones 700 mil pesos mensuales.

“No había forma de controlarlos, los mismos inspectores se negaban a aplicar las altas multas que corresponden por violar disposiciones, pues todos sabían que eran un abuso”.

Según el botero Heriberto Méndez, el retorno de los boteros a la legalidad depende de los cambios que el gobierno esté dispuesto a realizar sobre lo que calificó como una ofensiva contra los transportistas. (…)

Por su parte, los porteadores interprovinciales de camiones reclaman el cese de la asociación forzada con las terminales y las rebajas establecidas a los precios de sus pasajes bajo el mismo marco tributario.

Fuente: Cubanet