El deterioro de las redes de distribución y la carencia de acueductos y alcantarillados ha provocado la contaminación de muchas fuentes de agua potable en el occidente y centro de Cuba después de las inundaciones que dejó a su paso la tormenta subtropical Alberto.

Aunque las autoridades de Cuba afirman que la situación epidemiológica está bajo control, y hasta el momento no ha surgido ningún brote epidémico, «hay una crisis de enfermedades estomacales provocadas por la contaminación del agua, todavía hay lugares que están afectados», dijo a Radio Martí Danilo Enriques, de la localidad de Perico, en la provincia de Matanzas.

La ausencia de alcantarillado en algunas localidades ya ha provocado epidemias de cólera. «Al lado del pozo tienen la letrina, y al haber una gran inundación carece Quemado de Güines de Alcantarillado, y eso conlleva a que se contamine más el agua y hayan casos de enfermedad en el municipio como el cólera», señaló Ibar González, de Quemado de Güines, en Villa Clara.

«Tratamiento de agua prácticamente no hay, el cólera es una enfermedad sumamente contagiosa que puede acabar con la vida del paciente en poco tiempo», indicó el médico Roberto Serrano, de Santiago de Cuba.

En una encuesta realizada por FRHC la falta de agua potable fue uno de los tres principales problemas que afectan a todos los barrios del país.

FUENTE: Marti Noticias