«Me dieron golpes desde el Capitolio hasta la unidad y me decían que tengo que respetar a la Policía. Me golpeaban como si quisieran romperme la columna», denuncia Otero Alcántara cuando intentó llevar a cabo, junto a cinco artistas, un acto de protesta contra el Decreto Ley 349 que regula las presentaciones artísticas en espacios privados.


El grupo de artistas decidió llevar a cabo una acción de protesta al verse ignorados por el ministro de Cultura, a quien había dirigido una carta para reivindicar precisamente lo que el decreto impide. «Queríamos poder reunirnos con el ministro para aclarar la independencia del arte cubano que va desde la música hasta la danza, todo. Queremos que no haya necesidad de ser un artista graduado para poder tener un espacio de legitimidad y ahora resulta que el espacio de alegalidad es tal que mañana te pueden desaparecer tu casa por vender una pintura», denuncia.

Además, Otero Alcántara advierte de que este decreto afecta no solo a los artistas independientes sino también a los que dependen de la institución. «Se puede ser graduado de una escuela, pero si ellos quieren te pueden quitar el Registro del Creador, como sucedió con algunas personas en la #00Bienal, y pasar de esa manera a formar parte de la lista de artistas a los que deciden quitárselo todo.

Para el artista, el decreto «viene a lapidar toda la cultura cubana contemporánea, todo lo que no sea oficialista y no entre dentro de canon, se va» y es «una respuesta clarísima» al desafío que significó para las autoridades culturales del país la realización del evento independiente celebrado en mayo.

La llamativa protesta de Yanelis Núñez es, para Otero Alcántara, simbólica además de muy valerosa. «Es la mierda como símbolo de cómo nos sentimos y cómo nos tratan», reivindica.

Amaury Pacheco, otro de los que participó en la acción y uno de los que logró grabar el momento de la detención de Otero Alcántara, también celebra esta intervención que remite a la performance de Ángel Delgado, un artista que defecó sobre un ejemplar de Granma. «Ahora la mierda está sobre nosotros en forma de protesta y eso nos vuelve intocables. A Yanelys no pudieron tocarla y llevamos la mierda que nos han vertido arriba durante todo este tiempo al Capitolio, directamente a sus escaleras», sentenció.

Pacheco se siente «muy feliz» de que «al menos cinco personas» hayan dado este paso contra un decreto que considera «un disparo a la cabeza del arte cubano» y una herramienta del Gobierno para hacer «desaparecer por completo» el espacio alternativo al impedir actividades no autorizadas en las viviendas particulares. Con esto desaparecerán, sostiene, eventos como Poesía Sin Fin o una próxima Bienal independiente.

Estos hechos coinciden con una ofensiva contra las actividades culturales por parte del Gobierno.

Fuente: 14ymedio