La nueva modalidad de represión en Cuba son los arrestos temporales y la imposición de multas.

«No existen motivos para esperar mejoras en la situación de derechos civiles y políticos a raíz de los recientes cambios de nombres en las estructuras del poder formal en Cuba, mientras que todas las riendas del poder real siguen en manos del general Raúl Castro», concluye  la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN).


Durante el pasado mes de abril se produjeron en Cuba al menos «330 detenciones arbitrarias temporales, por motivos netamente políticos, de pacíficos disidentes», denuncia la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN) en su informe mensual sobre represión.

La mayoría de los opositores fueron liberados horas después, pero «alrededor de diez permanecían internados bajo condiciones infrahumanas» en el momento de publicar el informe, alerta la organización.

Dos de ellos —la Dama de Blanco Nieves González Matamoros y el activista Lázaro García Matamoros— fueron condenados y enviados a una «prisión de mayor seguridad con el pretexto de que no habían pagado multas arbitrarias impuestas por la propia policía política secreta», señala la CCDHRN.

La comisión afirma además que durante abril pudo «verificar 66 casos de hostigamiento» de la Seguridad del Estado a disidentes. Esa modalidad «tiene también como objetivo el desgaste de los pacíficos opositores y de sus familiares y amigos debido a que dichas acciones represivas están dirigidas a mantener una atmósfera de intimidación en su entorno», critica.

La CCDHRN expresa en el informe su convencimiento de que «esta situación represiva seguirá prevaleciendo bajo el tardocastrismo, a menos que ocurra un milagro, pues no existen factores al interior de la sociedad cubana o desde el contexto internacional que puedan influir, de manera efectiva, para que el régimen acepte la necesidad de reformas democráticas y respete los estándares internacionales en materia de derechos humanos».

La comisión señala, por otra parte, que el Gobierno sigue prohibiendo la salida al extranjero de disidentes. Varios de ellos no pudieron asistir a foros paralelos a la VIII Cumbre de Las Américas, celebrada en Lima.

«No existen motivos para esperar mejoras en la situación de derechos civiles y políticos a raíz de los recientes cambios de nombres en las estructuras del poder formal en Cuba, mientras que todas las riendas del poder real siguen en manos del general Raúl Castro», concluye la organización.

Fuente: Diario de Cuba